


Ni el lugar que creíamos más lejano quedó exento. Llega el dinero y todo lo compra. Siempre hay un buen postor...y un ambicioso vendedor.
El desplazamiento del cuerpo es tarea fácil, solo nos cuesta un poco de dinero y otro poco más de tiempo…o un poco más de dinero y menos de tiempo, lo mismo da. El punto está en el transporte de los sentimientos…a veces conviene llevarlos y otras dejarlos en el cajón. Eso eligen los que viajan para escapar, para olvidar. Allá ellos o yo…no sé. Hay un estereotipo de viaje? No creo…perdería su atractivo, su magia. Algunos recuerdos con alguna imagen, que quizás cuente mejor que las palabras.